“La boca del diablo” es un paraje solitario en la periferia de Lima. De él se cuentan historias sórdidas, pero ninguna como la eliminación de un profesor y nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta en julio de 1992. Autor: un escuadrón de la muerte organizado clandestinamente por el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).
El crimen perverso se perpetró sin mayor resonancia hace 17 años y podía haber quedado en la impunidad, si no fuera por esas reservas defensoras del derecho a la vida que despertaron a partir de la resistencia de los familiares de las víctimas: prensa independiente, sociedad civil, magistrados probos, inclusive núcleos contestatarios de las fuerzas armadas.
La verdad se abrió paso y finalmente la estructura de poder que ejecutó y encubrió tal crimen no pudo escapar a la justicia: su principal responsable el ex presidente fue sentenciado a 25 años de prisión.
La población recibió con serenidad el fallo aprobado en un juicio transparente. Sin embargo, una porción significativa ha expresado su desacuerdo: un 59 por ciento al dictarse el veredicto (7/abril/2009) y un 40 por ciento al ratificarse (2/ enero/2010).
El caso La Cantuta ha dejado profunda huella en el alma peruana. El proyecto de libro y documental “La Cantuta en la boca del diablo” intenta rescatar los elementos esenciales de esta experiencia excepcional.
